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miércoles, 22 de enero de 2014

corazones que laten...


Por encima del tiempo y el espacio;
por encima de estructuras, intereses y sistemas,
en la raíz del hombre y de lo humano,

cuando menos se espera,
o tal vez,
cuando uno empieza a sentir
el cansancio de la espera,
surge el SILENCIO.
Y en el silencio hoy de nuevo, la ESPERANZA,
y el sueño, y la fe, y la UTOPÍA.
Y en el silencio la visión conmovedora
de una puerta,
una sólida y desafiante puerta, cerrada desde siglos,
que cobra ligereza en su apertura;
y con ella mil puertas que se abren,
¡todas las puertas!
de palacios y chavolas,
de cárceles, manicomios y vecinos,
la puerta del amigo y también del enemigo,
tu puerta y mi puerta,
todas nuestras puertas:
corazones que laten, que palpitan.

¡Ay!
¡si estuvieran abiertas todas las puertas!...

miércoles, 12 de junio de 2013

renglones…

Un renglón se atreve a desafiarme
Se presenta a bocajarro, por sorpresa
Pretende que me acerque hasta sus líneas
Y encuentre en esa acera mis quimeras.

Un renglón empieza a ser mi sombra
Confidente, refugio, eslabón de la cadena
Que me evita saltar de la cornisa
Y me borra poco a poco la tristeza.

Llega casi de puntillas y me inunda
Con notas de guitarra
Con boca llena
Me toca y me desnuda
Me abriga y me consuela.

Un renglón encuentra su paisaje
Y a punta de palabra me convoca
Abre alguna que otra puerta en mi memoria
Tropieza con mis rabias, mis ausencias.

Un renglón se convierte en más renglones
Me dibuja atrevidas primaveras
Consigue que me adentre entre sus huellas
Con mis miedos, con mis duelos… me despierta.

Un renglón se atreve a desafiarme
Como dice Bendedetti:
Vuelvo/quiero creer que estoy volviendo.

Gracias por todo... y por lo que vendrá Manuel Cuesta
Imagen: Manuel Cuesta

martes, 12 de febrero de 2013

la libertad y el agua...


Volverá a llover sobre la amarga rabia
Que incendia las ideas como bosques sagrados
Y aventa a las almas en pos de la tormenta.
Volverá a llover como el pan a secas
Que devora los ojos de quien solo muerde
La piel de la derrota ahora como entonces.
 
Volverá a llover como llovían tus años
Sobre el temporal del miedo y las certezas,
Sobre las leyes escritas sobre un dogma.


Volverá a llover sobre las casas palacio,
Sobre el umbral de la banca y de la usura,
sobre el largo silencio de los nuestros.

Volverá a llover como saben los muelles,
Como la agonía turbia que te empapaba entonces
Como un temporal de misterio y justicia.
La libertad y el agua llevan lentes oscuras.


lunes, 31 de diciembre de 2012

los latidos más hondos...

Los latidos más hondos de nuestra historia reciente se entretejieron al ritmo de canciones y al compás de palabras y de músicas del alma; latidos de canciones al alba sobrevolando los ríos de Albanta; latidos a la luz de los cantares en campos de amores brasa viva en áspera meseta; latidos de valientes y apasionados gallos rojos cantores y de imprudentes palomas de la paz a contratiempo galopar de proverbios y cantares, a la flor del viento–; latidos de esperadas lluvias a cántaros entre amapolas y espigas aguas de abril, flores de jara y la rosa azul de Alejandría; baladas de otoño, conversando con la noche y con el viento cantares, pequeñas cosas, palabras de amor y un pueblo blanco; latidos de barredores de tristezas, de unicornios azules y reparadores de sueños claros sentimientos en cuerpos de ola; latidos sabios del viejo Siset, canciones de amor a la libertad y campanadas a muerte ¡no empobrezcas los sueños!; tonadas de siega, danzas de la primavera, estrofas al viento y la primera nota de una marcha; latidos como una fuente que mana, a toda vela, poco a poco, una tarde cualquiera cantares de tierra adentro, una petenera de la mar y una rosa de fuego; latidos de una vida llena desde una vida vacía en interminables noches de impotencia; y toda la añoranza del mañana ¿quién me ha robado el mes de abril?; latidos navegando la noche de la mano del aire..., y mientras llega la hora, el corazón tendido al sol: siempre hay tiempo para la ternura y tenemos mil razones para soñar despiertos.

domingo, 23 de diciembre de 2012

me hizo libre...

La canción me dio voz, me abrió ventanas, me apartó sombras, me hizo libre, me puso alas, venció fantasmas, me alimentó ternuras, me quitó el miedo a la soledad, me unió a la gente, me dio una luz, sentimiento, dolores y alegrías, alamedas, caminos, ideas, horizontes, esperanzas, tierra, cielo y una luna clara para soñar. La canción me dio herramientas para el amor, fuego por dentro, instinto, rebeldía, compromiso, bastón de ciego, magia, utopía, mar de sueños, transparencias, corazón, estrellas para leer, melancolía, silencio. Y lo más hondo de uno en lo más hondo de todos. Yo sólo puse el viento.
Carlos Cano

lunes, 15 de octubre de 2012

los ojos de lucini...



 
Estás vivo
como fruta madura
hacedor de inviernos y veranos,
cómplice de los pájaros,
tejedor del viento navegante.

No se rinde jamás tu corazón
y, niño, tiemblas en los atardeceres,
te deslumbran el verde, las marismas
y el ruido de la lluvia
contagias el arcoiris de canciones,
que son tus despertares
y levantas al mundo, lo enciendes.

Es verdad que a ratos estás triste
y sales a los caminos,
libre como tus sueños
y lloras por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoras recuerdos
brotando entre tus huesos
y eres una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole alcance al aire,
regalándonos el ser que te sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Eres el maestro apasionado, la ternura
la paz, la sensibilidad, el verso
revoloteando en las ventanas
la memoria, la esperanza, la ilusión, las alas
La utopía bailando en pentagramas...

Cada día
tus ojos
encienden luciérnagas.


 (Adaptación de un poema de Gioconda Belli  )
Imagen: Trini Reina