jueves, 1 de noviembre de 2012

el río está sonando...



Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida es nada más que un blanco móvil

usted preguntará por qué cantamos

si nuestros bravos quedan sin abrazo
la patria se nos muere de tristeza
y el corazón del hombre se hace añicos
antes aún que explote la vergüenza

usted preguntará por qué cantamos

si estamos lejos como un horizonte
si allá quedaron árboles y cielo
si cada noche es siempre alguna ausencia
y cada despertar un desencuentro

usted preguntará por qué cantamos

cantamos porque el río está sonando
y cuando suena el río / suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino

cantamos por el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos

cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota

cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta

cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.

Imagen: Manuel Cuesta

domingo, 28 de octubre de 2012

el son de lo cotidiano...

En las comunidades indígenas, el músico Erick de Jesús y sus compañeros reciben palabras que devuelven en forma de una canción. Su música, en cuatro lenguas de pueblos originarios, habla de sus usos y costumbres, de sus gritos de rebeldía, de sus necesidades... Nuestro propósito es que nuestro canto sirva para organizarse desde fuera del gobierno, que gobierna para pocos, explica el artesano, trovador, músico y compositor de son tixtleco. La música comercial no se siente. Ésa es la necesidad de cambiar. Nosotros adoptamos el son de tarima para llevarlo al campo y narrar las formas de vida de los pueblos. Con cuatro discos y más de 120 canciones hechas para las comunidades de los pueblos originarios de Guerrero, componen desde 2003 en náhuatl, me’phaa, ñuu savi yñan´cue ñomndaa’. Nos pusimos a investigar y poco a poco nos adentramos a los pueblos. Conocimos a Aarón Arias, que llegó hablando ñuu savi y es traductor a esa lengua de algunas letras. Después llegó mi hermana Isabel; luego, se unió Wilber, que ejecuta la segunda jarana. Todos estamos con el interés de llegar hasta donde se tenga que llegar. Junto con Joel Leyva -albañil, plomero y tapiador (que toca el cajón de tapeo)-, este pequeño colectivo de músicos escucha lo cotidiano de las comunidades. El sonero y trovador cuenta que recibió las primeras palabras en náhuatl de sus padres. Retomamos las palabras en me’phaa, ñuu savi yñan´cue ñomndaa’ porque la gente se acerca, nos enseña, comparte y nos dice: así se escribe, así se pronuncia, y nosotros sólo le buscamos la métrica. Así trabajamos la música, la traducción y la letra. Erick explica que a veces tienen material, por ejemplo, en me’phaa, y la genta les pide que lo traduzcan al español… Muchas veces es imposible porque, en la letra y la música en lengua indígena, ellos marcan su tono y su sentimiento. Para este artista, ir a las comunidades, rescatar historias y desenvolverse ahí es sentir lo que piensa el pueblo. Nosotros vamos a convivir con las familias, y nos cuentan historias que nosotros hacemos canciones. Estos músicos le cantan a la lucha de los pueblos, a sus tradiciones, a sus alimentos, a la lluvia y a las mujeres de Guerrero. El son no tiene límites. Si los tiene, estaría en una burbuja del folklore y nos estaríamos limitando nosotros. Nos forjamos en los fandangos y en recibir desacuerdos de los músicos tradicionales, pero eso no nos detuvo. La palabra, decíamos, tiene que llegar a las comunidades. Narrar en canto lo que vemos y lo que nos platican es el objetivo. 



jueves, 25 de octubre de 2012

las cosas imaginadas...

“Yo era hijo de un campesino. En 1943 tenía doce años. Al enterarme de que el presidente Shukri al-Kuwait iba a pasar cerca de donde vivía mi familia, tuve una ilusión. Voy a escribir un poema, voy a pedir permiso para leérselo al presidente, le va a gustar, me va a llamar, va a preguntarme algo, hijo, ¿qué puedo hacer por ti?, y yo le voy a decir que quiero ir a la escuela. Escribí los versos. Mi padre tenía la costumbre de recitarme poemas tradicionales para que yo los aprendiera de memoria. Cuando le conté mi idea, me advirtió que no me acompañaría. No quería ver al presidente. Shukri al-Kuwait era un hombre importante en la independencia Siria, un luchador. Entonces estaba buscando un acuerdo con Inglaterra y Francia para que las tropas extranjeras saliesen definitivamente del país. Pero mi padre tenía diferencias políticas con él, y me advirtió que no pensaba ir a verlo. Decidí ir solo, tuve muchos problemas, protagonicé toda una epopeya, pero al final conseguí leerle mi poema, le gustó y se apoyó en uno de los versos para desplegar todo su discurso. Al terminar, me llamó y me pregunto, hijo, ¿qué puedo hacer por ti?, yo le contesté que me gustaría ir a la escuela. Pues irás, y fui. Eso es lo que me permitió después estudiar filosofía en Damasco. Puedes imaginarte que esa experiencia marcó mi vida. Creo que la realidad significa desbordamiento, valentía. Las cosas imaginadas forman parte de la realidad, suceden”. Adonis cree que la mirada del poeta puede acercarse más o menos a la realidad, pero siempre con la intención de habitar lo desconocido. Es su forma de buscar la verdad, de conseguir que el mundo sea menos absurdo. Me dice que ésa ha sido su tarea como poeta árabe. “El islamismo sometió la poesía a la religión, es decir, a lo ya escrito. Todo era volver sobre el origen, repetir las convenciones, acomodarse a la palabra dada. Se trataba de una poesía que se humillaba al poder, a la institución. Por eso apostó por una poesía entendida como revelación. La poesía pierde su valor rebelde, afirma, si renuncia al conocimiento que crea la escritura”… Pero toda poesía importante es cuestionamiento de la verdad establecida. La gente adopta una versión institucionalizada de la realidad y la verdad. Frente a eso nos queda la poesía. 

Imagen: unicef


sábado, 20 de octubre de 2012

de espuma y candil…

Allí, en las calles de La Habana, inspiradoras y esencias de lo narrado, estuvo la autora del libro, Katiuska Blanco; en un trasiego que hoy se nos antoja inocente, sudoroso, febril, como deben ser los estados que arrastran al delirio. Suponemos incluso su terco bregar con adoquines salientes y balcones apuntalados; y nos atrevemos a soñar, porque el título invita, que el desandar la condujo hacia cabezas de leones que gimen con los aldabonazos e indiscretas placas broncíneas sobre personalidades y hechos insólitos. Un libro imaginado sobre una ciudad palpable; que incitó a que nos preguntáramos ―y a preguntarle a Katiuska Blanco ¿hasta dónde la realidad, y hasta dónde la ficción, en Ciudad soñada? ¿Hasta dónde lo verídico, lo cierto, y hasta dónde los mitos populares y el fantasear de la escritora? Las páginas perfilan habitantes pasados y caminantes de hoy, paredes, plazas, estancias, callejuelas, balcones, aposentos y columnas, todos tangibles aunque sea en estampa, pero con referentes impalpables como el tiempo, las sensaciones, los pensamientos, las visiones, las leyendas, los mitos y las fabulaciones que confluyen antes de que los párpados extenuados de la escritora declinen, la luz penetre en la pupila, se agote en los intersticios de la memoria y comience -en plena oscuridad dormida- el mundo de la fantasía, cuando lo bello y lo extraño se entrelazan, lo usual y lo absurdo, la felicidad y el dolor; entonces el tiempo se confunde: es breve, pero tiene apariencia de largura. En el libro puede ser, por ejemplo, que una vida real se desenvuelva en una circunstancia imaginada o que un personaje soñado narre aconteceres ciertos. La Habana es de espuma y candil, como los versos de los trovadores: “espuma, cresta que cuando logra ser ya no es ninguna” y candil “candil de nieve”, algo cálido, fugaz, iluminador y quemante, inatrapable como el agua descongelada al fuego, es decir, pura poesía, eso es La Habana. Ciudad soñada es sendero para aproximarse no solo al cuerpo sino también al alma de nuestra ciudad». Amo La Habana y desde hace muchos años leo historias sobre los acontecimientos que la estremecieron, sobre las vidas que discurrieron aquí o transcurren ahora mismo. El libro es una compilación de remembranzas, ensoñaciones. Las calles estructuran la urbe, nos conducen a sus espacios más abiertos y ruidosos pero también a los recónditos, íntimos y callados. Son las venas que conducen al corazón.


Fuente: Rebelión
Imagen: pescando futuro…

jueves, 18 de octubre de 2012

para que los sueños caminen…

Somos compañeros y compañeras que conformamos el Espacio de Lucha Contra el Olvido y la Represión (ELCOR). Creemos sumamente importante rememorar la historia de los pueblos en lucha -aquella donde el pasado es presente para construir el futuro- para no permitir que la tierra regrese bajo control de gobernadores terratenientes, rancheros arrendatarios, militares y guardias blancas, como se caracterizó Chiapas durante siglos. “La historia de arriba” nada de esto nos ha relatado. Pretenden que entendamos que el despojo es una forma legal cuando bien sabemos que es mecanismo para regularizar tierra a favor de sus intereses como clase, defendidos además, por paramilitares. Lo que no saben es que luchamos contra el olvido y la represión, es decir, contra el sistema capitalista que impone un modo de vida que acaba con la vida misma, y contra un Estado liberal moderno que impone violencia, desprecio, cárcel, tortura y muerte expresada en sus leyes, partidos e instituciones. En cambio, los y las zapatistas nos han enseñado sobre y desde la historia a darle lugar a la memoria. Conocer el proceso de la recuperación de tierra por parte del EZLN es evocar un pasaje histórico que va de un sistema colonial representado en la hacienda, a la tierra recuperada, y así a la construcción de territorio autónomo anticapitalista, hoy representado en los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas. Para nosotros y nosotras, luchar contra la desmemoria ha sido producto de caminar y escuchar a los hermanos y hermanas, y estar con el corazón abierto y atento a sus pronunciamientos. Hemos aprendido que desnudar la historia de agravios es visibilizar en retrospectiva a Chiapas para construir nuestros calendarios. Todo era condición histórica para el anclaje entre el colonialismo interno y el desarrollo del capitalismo dependiente/periférico. Desde hace casi treinta años, las decisiones económico-políticas que comenzaron a caracterizar a la “globalización imperial”, fueron estratégicas para llevar a cabo un ordenamiento territorial que permitiera la acumulación de capital en aquellos territorios habitados por pueblos indígenas que seguían resistiendo La insurrección campesino-indígena zapatista además de exigir tierra, reclamó trabajo, techo, salud, educación, alimentación, comunicación, paz, libertad, justicia, democracia e independencia. Se proponía la construcción de un sistema político que permitiera que la acción histórica colectiva mandara y hubiese quienes obedecieran a las mayorías. Veinte años después los sujetos emergentes que surgieron con el levantamiento del EZLN, mostrando el rostro de la dignidad caminando, ensayan una autonomía de facto y plantean que una verdadera reforma agraria sólo será posible si las relaciones de explotación y opresión desaparecen. Sólo así la consigna “Tierra y Libertad” se recontaría con la de justicia. Los y las zapatistas han defendido la tierra que hoy sigue viva por el sudor de los abuelos y abuelas que trabajaron en esas haciendas y la sangre de quienes dieron su vida para que los sueños los caminen otros y otras. Hoy nos toca caminar y defender esa tierra donde se construye otro mundo posible, la rebelión contra el olvido y por la memoria se expresaba en las geografías del sureste mexicano. Hoy para muchos y muchas de nosotros y nosotras la lucha zapatista del sureste mexicano está mostrando a los movimientos hoy llamados socioterritoriales, que confirmen cómo se pueden transformar las relaciones sociales y políticas del continente. Lo que era un territorio configurado por grandes latifundios de producción cafetalera, fincas ganaderas y monterías madereras y chicleras – basadas en relaciones de explotación y opresión, hoy son Caracoles Zapatistas, abrazados por comunidades que dibujan Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas, donde se ensayan relaciones de reciprocidad, solidaridad y convivencialidad. Hoy estamos siendo testigos de que otro mundo es posible y si quieren conocerlo hace falta difundir la situación y sumarse desde cada geografía a la defensa de las geo-grafías zapatistas.
Chiapas, México 



lunes, 15 de octubre de 2012

los ojos de lucini...



 
Estás vivo
como fruta madura
hacedor de inviernos y veranos,
cómplice de los pájaros,
tejedor del viento navegante.

No se rinde jamás tu corazón
y, niño, tiemblas en los atardeceres,
te deslumbran el verde, las marismas
y el ruido de la lluvia
contagias el arcoiris de canciones,
que son tus despertares
y levantas al mundo, lo enciendes.

Es verdad que a ratos estás triste
y sales a los caminos,
libre como tus sueños
y lloras por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoras recuerdos
brotando entre tus huesos
y eres una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole alcance al aire,
regalándonos el ser que te sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Eres el maestro apasionado, la ternura
la paz, la sensibilidad, el verso
revoloteando en las ventanas
la memoria, la esperanza, la ilusión, las alas
La utopía bailando en pentagramas...

Cada día
tus ojos
encienden luciérnagas.


 (Adaptación de un poema de Gioconda Belli  )
Imagen: Trini Reina
 


domingo, 14 de octubre de 2012

hoy empieza la revolución...

Los multitudinarios actos de desobediencia civil, los procesos masivos de participación y decisión horizontal… son rasgos de lo que ha sido un poderoso movimiento: primavera árabe, 15M y Occupy Wall Street. Más indignación, más malestar y más desobediencia es la respuesta en la calle. Las élites económicas y políticas, por su parte, frente a una crisis económica, social, política y ecológica sin precedentes, han optado por pisar el acelerador. Y al mismo ritmo que la prima de riesgo sube, los recortes se intensifican y llegar a final de mes se convierte en “misión imposible” para miles de familias... La crisis clarifica las cosas. Las cortinas de humo se esfuman. Al capitalismo se le ha caído la careta. Consignas del movimiento del 15M como “no es una crisis, es una estafa”, “no debemos, no pagamos”, etcétera, se han extendido socialmente ante la profundidad de la crisis, la impunidad de quienes nos han conducido hasta aquí y la connivencia política con la que cuentan. Hemos visto gritar en las plazas y en las manifestaciones: “Hoy empieza la revolución” o “no es la crisis, es el capitalismo”. Y el desafío reside en llenar colectivamente de contenido programático y estratégico este malestar social e indignado. Ser capaces de dibujar poco a poco un esbozo de proyecto alternativo de sociedad y de cómo alcanzarlo y profundizar así en el alcance y la consistencia del rechazo creciente al mundo actual. La intensificación de la crisis, junto con la dificultad para conseguir victorias concretas, ha empujado a una creciente radicalización. Desde la emergencia del 15M, la ocupación de plazas, de viviendas vacías, de bancos e incluso de supermercados se ha convertido en una práctica frecuente. Y lo más importante: estas acciones han contado con un importante apoyo social. La desobediencia civil ha empezado a recuperar el espacio público. Y es que frente a leyes y prácticas injustas, la única opción es desobedecer. Y ante a este aumento de la respuesta social en la calle el miedo ha empezado a cambiar de bando. De ahí la escalada represiva contra quienes luchan con el objetivo de acallar la protesta… Aunque dicha estrategia les está resultando más difícil de lo que esperaban, debido a la profundidad de la crisis, la deslegitimación del gobierno y el importante apoyo con el que cuenta la movilización social. Nos intentaron hacer cómplices cuando no culpables de esta situación de crisis. Nos dijeron, por activa y por pasiva, que habíamos “vivido por encima de nuestras posibilidades”. Y el discurso caló. Mentira. Quien durante años ha vivido por encima de sus posibilidades ha sido el capital financiero y especulativo que hizo negocio con el territorio y la vivienda. La estafa de la crisis se ha convertido en una realidad para muchas personas. Y éste es el primer paso para cambiar las cosas. Abrir los ojos al Matrix cotidiano que no nos deja ver la realidad y despertar de la prisión virtual que es la ideología del capital.
Imagen: kaosenlared