Mostrando entradas con la etiqueta Renacimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Renacimiento. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de mayo de 2018

ella busca el mar…


Ella busca el mar constantemente.
No hay árbol sin mar de fondo
ni final de calle sin recodo de espuma
y rompeolas.

Brama su oído, que es una cueva marina
turquesa, y cada lágrima leve e invisible
le sabe a piedra blanca.
Está en un acantilado.

Ella busca el mar constantemente
y pasea por asfalto.
Alza la cabeza, agudiza la nariz
y busca el viento, pero queda demasiado lejos.

Piensa en mar. Duerme en el océano que sueña.
Quizá por eso se asfixia. Y cuando despierta,
no lo hace ni en el puerto, ni en el muelle, ni en la isla.

Ella busca el mar constantemente. 

Joaquín Calderón 
SOY COMO PUEDO

lunes, 22 de mayo de 2017

la llave de las semillas...


Te leeré, hijo mío, unos versos preciosos
que le escuché al griot de Kiffa,
en Assaba, al sur de Mauritania,
y apunté en esta vieja y negra Moleskine:
Cuando quieras volar no mires hacia arriba,
no hables, no despiertes
a las estrellas más cercanas y huérfanas,
porque nadie te oye salvo tu libertad.
Las palabras son música de la sed.

No hables tampoco, niño de mis insomnios,
cuando desees ser más amado que ahora
porque sólo quien sabe besar y acariciar
obtiene del plenilunio las frambuesas rebeldes
y bebe las raíces de la oscuridad.
Te esperé tanto tiempo que te fui a buscar
A los columpios de los ruiseñores.

Hijo, no faltes a la escuela
Bajo el único árbol, el mango de la tribu,
el dios de mis entrañas. Ni un día te ausentes
De tu cita con las palabras y la sabiduría.

Lee para volar, sueña para crecer
Y para conocer el mundo, los mundos
Que te alejan de la guerra y la enfermedad.
La ignorancia es la reina de la esclavitud.

Antes de nacer, hijo, leías dentro de mí
Leías en mi piel, con los oídos y  con el corazón.
Después dijeron que bastaban los ojos.
No olvides, hijo de mis entrañas,
Las palabras que me cantó el griot.

El libro que buscas no te ha encontrado aún,
Tú tienes la llave de todas las semillas.