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sábado, 7 de diciembre de 2013

sueño de gol...


Miradita perdida, ay, ay, ay sin rumbo
Sueña con ser campeón del mundo
Mientras junta pa´ los botines
Mendigando por la estación.

Rodillita morada, por algún golpe
Pero él dice que es por deporte
Que un contrario le hizo una falta
Y que el juez nunca la cobró.

Y en vano jalando vida de la resina,
Ave de subte, gorrión sin alas,

Pujando hambre, busca embión.
Sin nido, sin play statyon, pero con nauseas,
Se va doblando truncando sueños, prisionero de esa estación.
Sueño de gol
Sueño de gol

Sueñas con destreza, éxito, fortuna
Y dejar de toparte con esta hambruna.
Con resucitar de la indigencia
Y no tonificar más la impotencia.

Juntas, puchos, broncas monedas
Formando parte de las veredas,

Maradona sin balón vas de pura tarjeta roja…
En tu sueño de gol.

Manitos sucias que tocan bandoneones
Sueñan con esas canciones
Que lo hagan de una vez famoso
Y que lo saquen de la estación.


Gargantita de lata por tanto frío
Con esfuerzo larga un gemido
Grito sangrado se hace escuchar
Pero no goza de noble igualdad.


Y en vano jalando vida de la resina,
Ave de subte, gorrión sin alas…

Imagen: Laura Verano

sábado, 11 de agosto de 2012

el tren de las ilusiones...


Pueblito alejado, calles de tierra, cuerpos cansados
ojitos a montones buscando el tren de las ilusiones,
los niños y los viejos clavan maderas para su sueño
y esa locomotora, esa locomotora,
no enciende sus motores y ya es la hora.
Cuantos amaneceres y atardeceres fueron pasando
cuantos pueblos chiquitos, en el olvido fueron quedando.
Los niños envejecieron resignando años por sueños
y esa locomotora, esa locomotora,
no enciende sus motores y ya es la hora…
La hora de pensar en los pueblos que existen más allá
donde no llega el tren y dan las gracias si hay de comer.
Hora de empezar, rápido a trabajar,
darle rienda a las vías que la esperanza, debe llegar.
Cuando no escucha nadie, no hay grito más fuerte que el del hambre
y se prende una mecha y no existe tormenta que la apague.
Los niños y los viejos cansados ya de esperar su sueño
ahora son la locomotora y ahí va la locomotora
a gritarle fuerte al sordo esta es la hora…
La hora de pensar en los pueblos que existen más allá
donde no llega el tren y dan las gracias si hay de comer.
Hora de empezar, rápido a trabajar,
darle rienda a las vías que la esperanza, debe llegar.

lunes, 16 de abril de 2012

volar es para pájaros…

muros hablados

Estas inútiles cadenas
Esta razón que me enajena
Tanta soledad
Por combatir la madrugada
Por buscar nuestra coartada
Para no seguir viviendo
Sin volar... Manuel Cuesta

pájaros en la cabeza

Pájaros en la cabeza y volar
a donde las ventanas siempre están abiertas,
donde el humo de tus pasos nos enseña a vivir.
Pájaros en la cabeza y soñar…




cantemos como quien respira
  

Cuando el viento lo abandona, espera.
A veces el viento demora,
pero siempre vuelve:
lo busca, lo llama, y se lo lleva.
Y él se deja llevar,
se deja volar,
con sus alas enormes
planeando en el aire… Eduardo Galeano

domingo, 15 de abril de 2012

en el jardín de la utopía...

El pueblo es reflejo y actor fundamental en la historia de un país, donde a sus muertos no se los debe olvidar y como reflejo de ello al injusto, asesino, genocida o sicario se lo debe juzgar y condenar. Por lo general, cada pueblo cuenta con una hermosa plaza, termómetro de almas. A veces esta súper afiebrada y no hay paño que logre aplacar su incendiado mercurio. Hubo una vez, en aquellos años que se predecía el confín de todos los hombres donde por dos días se alertó una fiebre mentirosa y como tal, se la curó con un placebo de la misma calaña. El problema fue que en verdad la infección nos visitaba y aquellos raros días eran síntomas de una gran bicha que nos estaba enfermando. Con la fiebre distraída y la hemorragia detenida, volvimos a andar, erguidos y reafirmados en ancianos pero sólidos valores, acordándonos de aquellos brillitos olvidados y de los grandes reflejos que nos supo regalar la historia, creyendo y viviendo convencidos de que al otro lado de esta luna se encontraba algún coterráneo perdido. Decidimos caminar hacia el pequeñito fulgor y a nuestro paso fuimos convidando a cada amigo, gota, compañero y paisano de la idea de poder llegar a ser reflejo en este hermoso espejo. Así logramos esa inmensa pero joven luz con la que han soñado nuestros destellos más viejos y con la que esperamos iluminar a los venideros, a aquellos que aún no han despertado en este pueblo espejo que juzga al tirano y nunca olvida a sus muertos.